viernes, 30 de octubre de 2020

Post obligatorio en tiempos de Covid

Elegir un pez dentro de todo el mar con las opciones que ofrece debe ser una tarea extenuante. Así me siento yo al elegir una cosa para contar de todo lo que me ha pasado. 
Llevo un año y cacho de terminar la universidad. Estudié psicología. Aún no me he titulado, estoy realizando un diplomado para ello y realizo consultas como voluntaria en una asociación para ganar experiencia (no crean que los psicólogos no tenemos malestares psicológicos jajaja). Ya debería estar trabajando. Ya debería, pero no lo hago 
Y no es porque no haya encontrado trabajo, es que ni siquiera lo he buscado. Me da terror llegar a contagiarme, yo tengo asma, mi madre tiene obesidad, diabetes e hipertensión, vivimos en México.... no puedo darme ese lujo 
Mi padre tiene problemas de salud y requiere una intervención médica que si bien no es cirugía, sí es invasiva. Y para eso hay que pagar. Nosotros, una familia que vive de la hostelería en estos tiempos de confinamiento... no es algo urgente y por ahora medio podemos vivir, pero es incómodo pensarlo. 
Escribo pues llevo un tiempo con malestar, el día domingo cumpliré diez años desde la  primera vez que reflexioné sobre mi peso y decidí vomitar para perder peso. DIEZ años es muchísimo. Y aquí estoy... pesando casi 70 kilos.... mínimo peso diez kilos menos de lo que pesaba cuando empecé, aunque también peso diez más de mi meta y de lo máximo que bajé. Llevo cuatro o cinco años tratando de perder peso de una forma saludable y de plano no he podido. Llevo ya un par de semanas preguntándome qué es lo que me impide hacer una dieta decente y por fin sentirme bien conmigo misma. Pero creo que hoy por fin logré aprehender el conocimiento que llevo tentando todas estas semanas pero que se me escapaba. Evito. 
Evito y evito mucho. Estar todo el día en casa con mi madre es una pesadilla, estar todo el día leyendo, realizando tareas, estudiando, es una pesadilla. Y esta pesadilla me trae malestar. No sé en qué momento comencé a evitar el malestar comiendo. Comiendo, comiendo, comiendo, fumando (llevo afortunadamente un año y dos meses sin fumar) y, estos últimos meses, cortándome. Cuando inició la cuarentena en abril comencé a beber, solo me duró como un mes ya que me puse una tremenda borrachera que me hizo dejar el gusto por el vino yo creo que probablemente para siempre. Pero hoy volví a tener ganas de beber. Cuando como, cuando me corto, cuando fumaba, al beber, lo único que hago es evitar el sentimiento de dolor que guardo dentro de mí. No le pongo atención a lo que siento, por lo que, cada vez tolero menos el dolor y también, al evitar ese dolor comiendo, dejo de atenderlo. 
En este momento mi novio esta en la playa asistiendo a la boda de uno de nuestros compañeros de preparatoria (les hablaré de mi novio más adelante). Está con una de las que en su momento fue de mis mejores amigas, pero con el tiempo he sentido que ella ya no quiere hablar conmigo. Creo que cuando vivía con "Ana" y "Mía" guardaba tooodo el dolor para mi, por eso estar conmigo era agradable, nunca le contaba cosas malas a la gente. Después, cuando viví una de mis relaciones violentas, solo hablaba con los amistades de mi pareja, de lo mal que estaba con él, puras coas malas. Y se me quedó la costumbre. Y cuando eres egoísta y no le preguntas a la gente por como esta y además solo cuentas cosas negativas, la gente se aburre de ti. Creo que eso es lo que pasó conmigo. Tanto, que puedo decir hoy que en realidad no tengo ningún amigo. Y también es importante que piense que si no tengo amigos es porque he dejado atrás mi personalidad. Estos últimos años me he dedicado únicamente a tres cosas: a estudiar, a leer y a mis parejas. Si me preguntan qué música me gusta, que películas me gustan, que hago en mi tiempo libre... no sé qué contestar, como voy a tener amigos así? Necesito recuperar mi personalidad, necesito experimentar, actualizarme, recuperarme a mí mima. Necesito un trabajo para independizarme y necesito perder peso, porque no me permite a mi misma utilizar la opa que me gusta. Independientemente de que pierda peso o no, necesito volver a cuidarme físicamente, aprender a maquillarme o arreglar mi cabello, acostumbrarme a ver mi cara, a ver mi cuerpo, recuperarme no solo en espíritu, pero también cuerpo. Es lo que he aprendido en estos momentos de dolor en los que decidí dejar de evitar el dolor comiendo y decidí sentirlo y sufrirlo. Por eso vine a escribir aquí, porque es la mejor forma que he encontrado en la vida para sentirlo y hacer algo útil de ello. Llevo ya varias semanas pensando en volver a escribir 

Si tú, seas quien seas, lees esto y aun sigues publicando, ponme un comentario para ir a visitarte, no importa si lees esto hoy o en el 2023. Si conoces chicas que también me escriban, me encantaría volver a leer gente. Me ayudaría a no sentirme tan sola 

Mañana o pasado les hablo sobre todo lo demás <3 ahora, a remodelar este blog 

1 comentario:

  1. Hola, saludos desde Chile y hace unos meses retome mi blog ...entiendo cuando dices que tienes que recuperar tu personalidad, me pasa...ya nos se que me gusta y si lo que me gusta ahora no es solo lo que quedo de mis antiguas amistades o intentos de noviazgo, me siento perdida también, te mando un abrazo gigante y si necesitas hablar alguna vez, puedes mandar algún mensaje, saludos :)

    ResponderEliminar

Lalalalala gracias por leer y aún más por comentar, siempre se devuelven esos gestos de amistad :3